Pasé cuatro días en este pequeño hotel de Nerja. Todo el personal es muy amable y está siempre dispuesto a ayudar. Las habitaciones son muy amplias y están, al igual que el resto de instalaciones, impolutas. La ubicación del hotel es inmejorable, a unos pasos del Balcón de Europa y de varias playas. Pero una de las cosas que más me gustó fue la terraza que se encuentra en el tejado. Aunque la piscina es muy pequeña y solo sirve para refrescarse un poco, la terraza es un remanso de paz, ya que raramente hay mucha gente, con lo que es ideal para descansar. El desayuno incluido es de tipo buffett, con café, té, bollos, tostadas, embutidos, cereales, yogures,... Tengo claro que cuando vuelva a Nerja repetiré visita a este hotel.





